¿Y los 877 delfines?

Observaciones preliminares: Cabe mencionar que, aunque procedan de causas diferentes, los varamientos ocurridos en la costa norte del Perú desde inicio del año 2012 constituyen un serio problema ecológico: de hecho, centenas y centenas de pelícanos y delfines fueron encontrados varados entre los meses de febrero y abril de este año y recién llegó la noticia de que una docena de lobos marinos vararon en playas de Tumbes. El Instituto del Mar del Perú (IMARPE) y el Ministerio del Ambiente (MINAM) investigan actualmente el caso in situ – al igual que la ORCA (actualización: se habria tratado de envenenamiento).

El debate en torno a la protección y la preservación de la fauna marina del norte del país es hoy día, más que nunca, al centro de las discusiones: más allá de pensar cómo reaccionar y solucionar rápidamente y eficazmente situaciones como las arriba mencionadas (varamientos, sean masivos o menos), hay que actuar para mejorar y desarrollar el sistema de protección del medio ambiente marino a fin de disponer sosteniblemente de sus recursos y preservar las especies animales que lo habitan, cualquier sean las causas de los daños.

A principios de este año, entre los meses de enero, febrero, marzo y abril, fueron encontrados varados unos 877 delfines (1) entre las playas de Piura y Lambayeque (en una distancia de mas o menos 200 km).

Las autoridades competentes tardaron en encargarse del asunto. De hecho, los informes finales sobre la causa – o supuestos de causa, de dichos varamientos fueron hechos públicos alrededor del 20 de mayo, es decir, más de tres meses después de que haya se tomado conocimiento del fenómeno. Mientras tanto, en la prensa, se difundieron varias hipótesis acerca de cuál podría ser la causa de tal masiva mortandad: autoridades declararon primero que se trataba de un virus (ver video, 1:08) – el morbillivirus, para finalmente desmentir dichas afirmaciones algunos días después. Mientras que el Diario Peru21 publicaba las declaraciones de Raul Castillo Rojas (director del IMARPE) las cuales iban en este sentido (2), el mismos Instituto, algunos días después, desmintió haber afirmado categóricamente que el morbillivirus era la causa de la muerte (3). Una desinformación general que la prensa no buscó realmente mitigar.

El pasado 8 de mayo, se invitaron a los directores respectivos del IMARPE y de la ORCA Perú (Organización Científica para la Conservación de los Animales Acuáticos) – Raul Castillo Rojas y Carlos Yaipen, a fin de que participaran en una sesión de la Comisión de Pueblos Andinos, Amazónicos, Afroperuanos, Ambiente y Ecología (CPAAAAE) del Congreso de la República. El tema de dicha sesión se presentaba de la manera siguiente: “Caso de la muerte de delfines y pelícanos en el litoral norteño de nuestro país, circunstancias, causas y acciones que se requieran para mitigar dicha situación”.
A lo largo de la sesión, los dos protagonistas expusieron sus conclusiones – o observaciones preliminares, acerca de las posibles causas del fenómeno: Representando a la ORCA, Carlos Yaipen explicó que, de las necropsias realizadas, se pudo constatar que los delfines se habían muertos por impacto acústico (como prueba, presentó varias fotos, incluyendo fotos de las muestras de órganos analizadas en laboratorio, las cuales demostraban presencia de hemorragias, de burbujas de aire, embolismo gaseoso, fracturas etc. – señales de que habían sufrido un impacto acústico muy intenso).
Raul Castillo Rojas, a nombre del IMARPE, contradecía dichas conclusiones, declarando que, durante las observaciones de los órganos de los delfines, no se habían encontrados ninguna lesión del tipo.

El 21 de mayo, el Ministerio de Producción, el OEFA (Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental – adscrito al MINAM) y el Ministerio del Ambiente recibieron la versión escrita del informe científico elaborado por la ORCA – el cual apuntalaba las conclusiones ya presentadas en CPAAAAY por Carlos Yaipen, el 8 de mayo pasado. Dicho informe señalaba que se realizaron varios exámenes: lesionológico externo e interno, histopatológico, bacteriológico y virológico. Durante sus investigaciones, la ORCA pudo realizar un total de 30 necropsias. Cuáles conclusiones exponía? Según dicho informe (ver nota de prensa de la ORCA):

  • el 73% de los oídos medios revisados presentaban algún tipo de lesión en la bulla timpánica, sea una fractura o hemorragia o ambas (4).
  • se constataron hemorragia y embolismo gaseoso focalizados en la grasa mandibular por donde son captados los sonidos; se observó la presencia invasiva de burbujas de aire reemplazando el tejido normal de órganos como hígados, riñón, bazo, vejiga y nódulos linfáticos, émbolos de gas en vasos sanguíneos etc.

En la noche del 22 al 23 de mayo, se dio a conocer el informe final del IMARPE. Fueron analizados 42 ejemplares en forma general y se realizó la necropsia completa en 2 de ellos. Fueron realizados los siguientes exámenes en laboratorio:  análisis de biotoxinas marinas, análisis toxicológicos, determinación de metales pesados, pruebes histopatológicas, detección de patógenos (infecciones bacterianas y virales). Sus conclusiones coincidían con las de la ORCA en algunos puntos – en particular sobre las causas que había que descartar: no se trataba de un virus, ni de infección bacteriana, ni de interacción con pesquerías o de envenenamiento por pesticidas, tampoco de contaminación por metales pesados (examen realizado por el IMARPE) etc. Coincidían también sobre la presencia de embolismo gaseoso, aunque no llegaban a la misma conclusión sobre dicho punto (5). Por otro lado, el IMARPE anunció no haber encontrado ninguna señal de hemorragia interna “en ninguno de los ejemplares revisado” (página n°28 del informe). Como se lo mencionó anteriormente, en el marco de la sesión de la CPAAAAYE, ya se constataron contradicciones fuertes entre las dos entidades.

Acerca de la posibilidad de que la industria petrolera podría ser reconocida responsable en cuanto procede a la prospección petrolera vía levantamiento sísmico 3D – lo cual sí puede producir un impacto acústico sobre el sistema auditivo y afectar otros órganos de los delfines (6), el informe menciona que no se pudo establecer una relación entre la muerte de los delfines y las supuestas actividades de exploración petrolera (7): por argumentos científicos y técnicos (no se evidenciaron hemorragia (página n°27 del informe); Se efectuaron test de impacto acústico, los cuales no revelaron un impacto significativo – página n°41 (es decir hasta el punto de afectar la integridad física de los mamíferos marinos), además de observar que en fase de disparos sísmicos, los mamíferos se mantienen alejados – página n°38) y por argumento cronológico (las exploraciones petroleras de BPZ empezaron el 7 de febrero 2012 – página n°39, mientras ya se observaron los primeros varamientos de delfines el 6 de febrero del mismo año. Según el informe del IMARPE: las exploraciones realizadas por las empresa SK Energy y Savia Perú no coinciden con el periodo (no habiendo explorado desde el 2009 o no habiendo explorado en absoluto en el lote concernido – página n°39-40).

Por su parte, el MINAM respaldó las conclusiones científicas expuestas por el IMARPE y creó una Comisión Multisectorial de Proteccion del Medio Marino y una Red Nacional de Control y Respuesta frente a Varamientos (ver nota de prensa del MINAM).

En fin, en la actualidad, la conclusión final y oficial es que los delfines – de acuerdo a las declaraciones de la Ministra de la Producción Gladys Triveño (ver vídeo), se murieron por supuesta causa natural. Se usa la palabra “supuesta” no para despreciar las conclusiones del IMARPE sino porque el propio informe concluye a que no se sabe realmente de qué causa natural se trata – se trata de “causas naturales probables”. El informe mismo reconoce que “no se ha determinado la causa exacta de esta mortandad” y que se “presume” que “estarían relacionadas a causas naturales ya sea por intoxicación por biotoxinas o enfermedades emergentes”.

Qué es lo que explica conclusiones tan opuestas entre el IMARPE y la ORCA? Qué explica que el IMARPE procedió a la necropsia de 2 ejemplares mientras la ORCA pudo realizar dicho procedimiento sobre 30 delfines? Porque el IMARPE no se pronuncia sobre el informe de la ORCA? Porque este silencio?

Todo el asunto se caracteriza por la desinformación y la opacidad en el que se desarrolló: la causa de la muerte permanece actualmente poco clara – por falta de consenso (ojo), y numerosas cuestiones quedan sin respuestas. No parece que un diálogo transparente y “democrático” así como una cooperación científica entre las diferentes entidades que se encargaron de la investigación se puso posible – habiéndose totalmente polarizado el debate en torno al tema. Echar la culpa a tal o tal entidad no es el propósito, pero sí constatar la confusión en la que se dejó el asunto es necesario. Era y es responsabilidad del Estado y de sus entidades oficiales competentes aclarar una situación como esta para llegar a una conclusión cierta: ignorar hasta negar informaciones proporcionadas por organismos científicos (no gubernamentales) supuestamente serios e involucrados en la protección de los animales,no parece una actitud responsable.

Algo más: Entre el 2 y el 6 de julio 2012 – durante 5 días, hubo lugar la 64ª reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), en Panamá. En el marco de dicha reunión, se tocó el tema de la contaminación acústica por ruidos antropogénicos en los océanos.  Se reconoció el impacto negativo sobre las especies marinas, dependiendo de la fuente e intensidad (exploración y explotación de petroleo, gas y minerales; trafico de los buques; ensayos y entrenamientos militares etc.). Dichos impactos pueden ir desde perturbaciones de la comunicación o cohesión del grupo hasta a lesiones y mortalidad (ver también PNUMA/CMS/Resolucion 9.19).

Ver la Resolución 1998-6 de la Comisión Ballenera Internacional (página n°8) y la Resolución 3.068 de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (página n° 89 – UICN). La primera resolución indicaba que los efectos del ruido antropogénico constituyen una prioridad la para investigación en su Comité científico. La segunda vertia sobre la contaminación acústica bajo la superficie del mar.

Foto: Archivo El Comercio

___________________________________

(1): según las fuentes. 877 IMARPE y MINAM, ORCA. Otras ONGs iban hasta declarar que eran más de 1000;
(2): Ver articulo de Peru21 “Delfines del norte murieron por virus“;
(3): Ver comunicado del IMARPE;
(4): Página n° del informe:  “notorias burbujas de gas intravascular”, “burbujas de aire expulsadas profusamente de órganos como pulmón, hígado y riñón”, “fractura de trazo capilar (fisura) sobre la bulla timpánica y fractura simple en la unión del domo periótico en el oído medio”, “hemorragia al interior de la bulla timpánica del oído medio y en tejido auditivo circundante en la cavidad auricular”; Se encontraron fracturas capilares internas y externas sobre la bulla timpánica, y se descartó que éstas fueran ocasionadas por el procedimiento de extracción. Las fracturas de extracción son identificables porque tienen la trayectoria del bisturí, las pinzas o los dos. La fractura producida por traumatismo acústico es muy distinta a aquella producida por error humano. La fractura natural es sutil; muy diferente al corte burdo y “áspero” que se producen con el instrumental;
(5)”Estos émbolos pueden relacionarse a un mecanismo de descompresión debido a cambio en el comportamiento de buceo, probablemente por factores estresantes. Sin embargo, los émbolos de gas también se presentan en animales muertos producto del proceso de descomposición post mortem.
(6): Ver el Plan de Manejo del EIA “Proyecto de Levantamiento Sísmico 3D en el Lote Z-1, región Tumbes”; Ver articulo de La República “Uso de sísmica 3D en el mar sî atenta contra la vida de delfines“.
(7): “(…) no se pudo establecer una relación ya que se hubiese requerido una revisión más detallada de las estructuras relacionadas al oído interno de un mayor número de ejemplares. Si bien las lesiones en estructuras del oído interno pueden ser indicativas de posible relación con impactos sonoros, también lo son la presencia de hemorragias internas, las cuales no se evidencio en ninguno de los ejemplares revisados. Debido al escaso tiempo para efectuar el recorrido de playa, lo cual estuvo sujeto a las horas de marea baja, no se pudo realizar toma de muestras a partir de cabezas de los ejemplares”.

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